El término " altas capacidades intelectuales" designa como término genérico a aquellos alumnos que presentan potencialmente alta capacidad en una, algunas o en la mayoría de las áreas, pudiendo demostrar o no conductas propias de alumno excelente o muy por encima de la media en uno o varios ámbitos. En la nomenclatura de las altas capacidades intelectuales, se incluyen los siguientes conceptos: superdotación, talento y precocidad. En pruebas de inteligencia general obtienen puntuaciones significativamente por encima de la media (por lo menos dos desviaciones típicas) y en pruebas de aptitudes especificas obtienen percentiles superiores a la media (desde setenta y cinco a noventa y cinco o más) dependiendo de su perfil (complejo, múltiple o simple). Una alta capacidad intelectual no presupone una superioridad en todas las áreas. Puede llegarse a identificar alumnado con Altas Capacidades intelectuales asociado a otros diagnósticos como, por ejemplo, dificultades de aprendizaje (dislexia, TDAH) y síndrome de Asperger. En la última página del documento al que os remite el link del comienzo de este párrafo, podréis comprobar los diferentes perfiles o tipologías de altas capacidades.
Cualquier intervención educativa, incluidas las dirigidas al alumnado con altas capacidades, tiene como objeto el desarrollo integral y equilibrado del alumnado. Por tanto, los procesos de evaluación de las necesidades educativas del alumnado con altas capacidades intelectuales deben abarcar a la persona en su globalidad y no hay otra forma de hacerlo que destacar todas y cada una de sus facetas. La evaluación deberá tener en cuenta, entonces, factores como: el desarrollo y estilo cognitivo, los procesos y estilos de aprendizaje, el rendimiento curricular, el estado y estilo afectivo-emocional, los intereses y motivaciones, las habilidades y actitudes sociales, etc.
La finalidad última de la evaluación psicopedagógica es ayudar en el proceso de toma de decisiones ajustando mejor las medidas, propuestas, programas, etc., a las evidencias obtenidas.
¿Qué es la Alta Capacidad?
¿Qué entendemos por altas capacidades?
El término " altas capacidades intelectuales" designa como término genérico a aquellos alumnos que presentan potencialmente alta capacidad en una, algunas o en la mayoría de las áreas, pudiendo demostrar o no conductas propias de alumno excelente o muy por encima de la media en uno o varios ámbitos.
En la nomenclatura de las altas capacidades intelectuales, se incluyen los siguientes conceptos: superdotación, talento y precocidad.
En pruebas de inteligencia general obtienen puntuaciones significativamente por encima de la media (por lo menos dos desviaciones típicas) y en pruebas de aptitudes especificas obtienen percentiles superiores a la media (desde setenta y cinco a noventa y cinco o más) dependiendo de su perfil (complejo, múltiple o simple).
Una alta capacidad intelectual no presupone una superioridad en todas las áreas. Puede llegarse a identificar alumnado con Altas Capacidades intelectuales asociado a otros diagnósticos como, por ejemplo, dificultades de aprendizaje (dislexia, TDAH) y síndrome de Asperger.
En la última página del documento al que os remite el link del comienzo de este párrafo, podréis comprobar los diferentes perfiles o tipologías de altas capacidades.
Además, resulta importante conocer cómo son y cómo aprenden los alumnos con Altas Capacidades, para lo que os facilito esta información que me ha parecido idónea.
Cualquier intervención educativa, incluidas las dirigidas al alumnado con altas capacidades, tiene como objeto el desarrollo integral y equilibrado del alumnado. Por tanto, los procesos de evaluación de las necesidades educativas del alumnado con altas capacidades intelectuales deben abarcar a la persona en su globalidad y no hay otra forma de hacerlo que destacar todas y cada una de sus facetas. La evaluación deberá tener en cuenta, entonces, factores como: el desarrollo y estilo cognitivo, los procesos y estilos de aprendizaje, el rendimiento curricular, el estado y estilo afectivo-emocional, los intereses y motivaciones, las habilidades y actitudes sociales, etc.
La finalidad última de la evaluación psicopedagógica es ayudar en el proceso de toma de decisiones ajustando mejor las medidas, propuestas, programas, etc., a las evidencias obtenidas.